IL:
Buenos días y gracias por habernos recibido para este gran encuentro humano y
literario, cultural… Yo le conozco a través de sus libros y de Une vie dans la
journée d’Albert Cossery, el documental
realizado por Sophie Leys (al lado de Albert Cossery durante la entrevista). ¿Cómo
y cuándo nació el Albert Cossery escritor?
AC: El escritor nació muy joven. A los 10 años ya leía, ya
escribía en francés. A los 18, escribí mi primer libro, Los hombres
olvidados de Dios.
IL: Para cierta tradición de escritores
franceses, escribir es una manera de ser, de vivir, una forma de existencia. Y
Albert Cossery, ¿se inscribe usted en esta tradición?
AC: Sí, desde luego. He leído mucho:
Stendhal, Balzac… ¡a todos los grandes escritores franceses! Pero también a
Dostoievsky y a muchos otros.
IL: Me gustaría citar también a Stéphane
Mallarmé, que decía: “para mí, la poesía ocupa el lugar del Amor”; era su forma
de encontrar la “razón de ser”. Me gustaría preguntarle: ¿Albert Cossery y la
poesía?
AC: ¡Muy poco, a decir verdad! Cuando era
joven, escribí una colección de poemas, como muchos jóvenes que buscan en sus
comienzos, que están probando…
IL: Albert Cossery: “un libro puede cambiar
una vida”. En el siglo XXI, en este mundo implacable de la globalización, de la
velocidad, de una sociedad a menudo incapaz de escuchar al otro, ¿piensa usted
que un libro todavía puede cambiar una vida?
AC: Por supuesto. Los libros han cambiado mi
propia vida…
IL: En sus textos, se le percibe como un
hombre de gran intuición. ¿Posee usted el don de percibir, de alguna manera,
los acontecimientos por adelantado, tanto a nivel social como a nivel político?
AC (tras una leve sonrisa y una breve
pausa): Es pura casualidad…
