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lunes, 27 de julio de 2015

OBSCENIDADES TURÍSTICAS. Aquitaine, quinze ans après

OBSCENIDAD. De 'obsceno'. Probablemente, de ob + scenus: Lo que no aparece o no debe aparecer en la escena, por sucio (caenum) e irrepresentable. La paradoja está en que, para adquirir condición de tal, lo obsceno ha de exhibirse.

TURÍSTICO/A. De 'turista', 'turismo', y éste a su vez de tornus (vuelta, giro). El turista es la degradación post-lo-que-sea del viajero. Propiamente, no viaja; se desplaza: da vueltas para quedarse siempre en el mismo sitio. El turismo es así la negación del viaje: se prepara el desplazamiento y después se muestra su registro gráfico (en diversos soportes) a otros turistas ocasionales, pero entre ambos momentos no hay nada.

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sábado, 10 de agosto de 2013

OBSCENIDADES TURÍSTICAS. Provence sans lavande

OBSCENIDAD. De 'obsceno'. Probablemente, de ob + scenus: Lo que no aparece o no debe aparecer en la escena, por sucio (caenum) e irrepresentable. La paradoja está en que, para adquirir condición de tal, lo obsceno ha de exhibirse.

TURÍSTICO/A. De 'turista', 'turismo', y éste a su vez de tornus (vuelta, giro). El turista es la degradación post-lo-que-sea del viajero. Propiamente, no viaja; se desplaza: da vueltas para quedarse siempre en el mismo sitio. El turismo es así la negación del viaje: se prepara el desplazamiento y después se muestra su registro gráfico (en diversos soportes) a otros turistas ocasionales, pero entre ambos momentos no hay nada.

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 1. Bañistas / 2. Tutti-Arendt / 3. Teatro / 4. Cera / 5. La otra orilla / 6. Lynch / 7. Los perros del Ródano / 8. Girasoles / 9. Pasión / 10. 31 Rue Ste. Françoise / 11. Mars-elle / 12. Huesos / 13. Rêve / 14. Saint Jean - La nuit / 15. Guédiguian / 16. La Mer - La Major / 17. LC I / 18. LC II

martes, 21 de julio de 2009

viernes, 5 de septiembre de 2008

¡CORRE, CAMARADA, EL 68 TE PERSIGUE! Entrevista con Étienne Balibar en 'Multitud'


Hay acontecimientos capaces de establecer periodos, de distinguir entre un antes y un después. Acontecimientos que cambian el curso de la historia y son recordados como tales. El 68, cuyo cuadragésimo aniversario se celebra ahora, se encuentra entre ellos. Lo recordamos, sin embargo, no con nostalgia, sino con la mirada crítica de quien lee el presente dentro de las contradicciones abiertas en el pasado. Ésta es precisamente la orientación de Étienne Balibar que, como protagonista del 68 y discípulo, al mismo tiempo, de Althusser, conocido crítico de aquel movimiento, considera las ambivalencias entre impulso antiautoritario y disciplina de la organización, entre ruptura revolucionaria y prácticas reformistas. El 68 como prisma a través del cual leer el presente: la crisis de la izquierda, el giro populista en la Europa contemporánea, el resurgir del fantasma del Estado. De estas cuestiones hemos hablado con Balibar con ocasión de un seminario sobre los cuarenta años del 68 en el Birbeck College de Londres.

El 68 es un punto de inflexión a nivel global. ¿Es posible leer hoy, partiendo de aquellos acontecimientos, la crisis de la izquierda en Europa como resultado del desafío lanzado por los movimientos a partir del 68?

El 68 es el acontecimiento por excelencia. Algunos, como mi amigo Immanuel Wallerstein, hablan de revolución: una explosión contra los poderes, en un espacio de tres o cuatro años, irreductible a la Europa occidental o a la América del norte o del sur, o bien a los países socialistas. Es una extraordinaria concentración de acontecimientos que sugiere la idea de un antes y un después, y revela que la política, la sociedad, la cultura se han convertido en algo muy distinto del modo en que se concebían oficialmente; las izquierdas se ven forzadas a inventar algo nuevo que quizá todavía no han encontrado. Esto es lo que hace del 68 un acontecimiento. Se trata de la condensación en pocos días –o también en pocos meses-, como decía Marx, de cambios y conflictos que normalmente se desarrollan durante años. Por eso no se entiende el 68 si no se mira más allá del mayo francés, si no se lo lee como extraordinaria traducción de luchas, lenguajes, prácticas. Para mí, es la segunda experiencia política importante: ya habíamos tenido la guerra colonial; en nuestro caso, Argelia; para otros, Vietnam… Como francés que tenía 26 años en el 68, me inquieta un poco, pues, ese mito del mayo francés.

Entonces sólo entendemos el 68 si ampliamos la mirada a coordenadas espacio-temporales globales, aunque siga dándose una especifidad francesa…

Es una especifidad que deriva de la forma del poder político: la figura extrañamente monárquica de De Gaulle que hace de catalizador en la convergencia entre movimientos estudiantiles, obreros en huelga y apoyo de la población, que cristaliza en los días de mayo. De Gaulle es expresión de una anómala combinación de modernismo tecnocrático y económico y de arcaísmo político, con un poder radicado en el malestar de los franceses, derrotados durante la guerra, pero milagrosamente transformados en vencedores. Pero De Gaulle es un monarca envejecido, no entiende lo que sucede, como el rey que, en 1789, pregunta a su ministro: ‘¿qué es esta revuelta?’, y el ministro: ‘no es una revuelta, es una revolución’. No se da cuenta de que se ha reactivado una memoria remota: los obreros vuelven a ocupar las fábricas como en el 36; los estudiantes y los escritores, la actividad intelectual. Como dice Marx: la comedia se repite. Y recomienza la toma de la Bastilla, ahora transformada en la Sorbona o en el Teatro del Odeón. Recomienza la política permanente en las calles.




sábado, 5 de julio de 2008

RESIDUA. Hablar para no decir nada - Raymond Devos

Cuando uno padece de estreñimiento literario, cuando uno no tiene nada que decir, lo mejor es decirlo bien alto. O lo que es lo mismo: recurrir al gran Raymond Devos. Que lo disfruten.



Damas y caballeros… Les advierto para empezar que voy a hablar para no decir nada.
¡Ah, ya sé! Pensarán: “Si no tiene nada que decir… haría mejor en callarse”.
Evidentemente. Pero eso es demasiado fácil… ¡demasiado fácil!
¿Les gustaría que hiciese como esos que no tienen nada que decir y se lo guardan para ellos?

¡Pues no, damas y caballeros! Yo, cuando no tengo nada que decir, ¡quiero que se sepa!
¡Quiero que los otros lo disfruten!
Y si ustedes mismos, damas y caballeros, no tienen nada que decir, pues bueno, ¡se habla, se discute! No soy enemigo del coloquio.
Pero entonces, me dirán ustedes, si hablamos para no decir nada, ¿de qué vamos a hablar?
Pues bien, ¡de nada!
Pues nada… no es nada.
La prueba está en que se puede restar.
Ejemplo: nada menos nada = ¡menos que nada!
Si podemos obtener menos que nada quiere decir que nada ya vale algo.
¡Se puede comprar algo por nada!
Multiplicando uno por nada… tenemos nada.
Dos veces nada… ¡tampoco es mucho!
Pero ¡tres veces nada! Con tres veces nada ya compramos algo… ¡Y nada caro!
Ahora, si ustedes multiplican tres veces nada por tres veces nada:
Nada multiplicado por nada = nada.
Tres multiplicado por tres = nueve.
¡Lo que equivale a nada de nuevo*!
Sí… ¡No merece la pena hablar de ello!
Bueno… Pues hablemos de otras cosas. ¡Hablemos de la situación! ¿Qué les parece?
¡Sin precisar cuál!
Si me lo permiten, haré brevemente el historial de la situación… ¡cualquiera que ésta sea!
Hace algunos meses, acuérdense, la situación, si no era peor que la de hoy en día, tampoco era mejor.
Ya entonces nos encaminábamos hacia la catástrofe, lo sabíamos…
¡Éramos conscientes de ello!
¡Pues no es posible creer que los responsables de ayer eran más ignorantes respecto de la situación que lo son los de hoy!

Sí, la catástrofe, pensábamos, es cosa de mañana
Es decir que, de hecho, ¡debería ser cosa de hoy!
Si mis cálculos son justos…
Ahora bien, ¿con qué nos encontramos hoy?
¡Con que sigue siendo cosa de mañana!
¿Es que, dejando para mañana la catástrofe que podríamos tener hoy, la evitaremos?
Por otro lado, les indico entre paréntesis que si el gobierno actual no es capaz de asegurarnos la catástrofe, es posible que la oposición se apropie de ella.


* Juego de palabras intraducible. Neuf en francés significa tanto nuevo como nueve.

domingo, 24 de febrero de 2008

DI-VERSOS. Memoria de Aquitania


Atravesaba los bosques en la vieja bicicleta
De mi tía
Heroica emigrante vallisoletana de primera generación
Las Landas quedaban al sur
Al frente el mar
Los chirridos de las ruedas
Ahuyentaban a los pájaros de la amanecida
Era una bici veterana y vivida
La que mi tía usara antaño
Para ir y venir de Burdeos
Cuando limpiaba el polvo francés
En las casas de los mesiés y las madamas
Y planchaba supongo rígidos cuellos de camisas
Blancas
Cincuenta kilómetros de ida
Y otros tantos de vuelta
Se dice pronto
Ah ma tante!
Me gustaba ver la menuda figura
De la estación abandonada
Desplazarse a lo lejos
Arropada por los árboles
Como una casita de cuento de hadas
Soñar con viajeros y viajes
Fantasmales
De esos de los que no se regresa
Después aceleraba
Le daba fuerte a los pedales
Aceleraba
Hasta que los chirridos de las ruedas
Se transformaban en un aullido agudo
Y continuo
Y el viento salitroso me arrancaba
Lágrimas eufóricas de los ojos
Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuu gritaba
Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Enseguida alcanzaba aquel tronco
Pelado y puntiagudo
De cuyas ramas colgaban boca abajo
Negros murciélagos como negros frutos monstruosos
Y aceleraba
Aceleraba hasta que la bicicleta temblaba
Amenazando con desmontarse
La heroica bicicleta de mi tía
Tan sólida y fiable sin embargo
Cada día iba un poco más allá
Trazaba metas imaginarias en el paisaje
Y entonces daba la vuelta
Porque el bosque no se acababa nunca
Las dunas y el mar siempre
Los tenía enfrente
Sabía además que
Al regreso me esperaba el encuentro
Con los copains y las copines
La humeante marmita rebosante
De rosados mejillones de Arcachón
El vino blanco fresco y compartido
Y pensaba

Comme c’est jolie la vie à la campagne
De un pequeñoburgués blanco
Autoexiliado

- ANTES EN DI-VERSOS.

sábado, 16 de febrero de 2008

ESPACIOS / AGITPROV. Vandoncourt en 'Multitud'


Vandoncourt es un pueblecito de la Región del Franco Condado con una población que ronda los 700 habitantes. A comienzos de la década de los setenta, sus vecinos decidieron organizarse conforme a un modelo de democracia semidirecta. Lo que sigue es la traducción de un artículo de Jean-Louis Bato en el que se narra el proceso. El texto original puede leerse AQUÍ.

La Revolución en el Pueblo o la Democracia Participativa a Diario


Érase una vez un pueblecito construido en la falda de una montaña jurásica, a cuatrocientos o seiscientos metros de altitud y a sólo doce kilómetros de distancia de Sochaux. Un viejo pueblo de unas seiscientas almas, del que los hombres salen a trabajar. Del que los hombres salen… definitivamente. Los jóvenes abandonan no sólo la ciudad-dormitorio, sino también la ciudad-geriátrico. Cada vez son menos.

Como otros miles de pueblos de Francia, Vandoncourt dormita. La imaginación –y es lo menos que se puede decir- no está aquí en el poder. En Vandoncourt hay un Consejo Municipal, como en todas las comunas de Francia. Los electores oyen hablar de él regularmente: cada seis años. E incluso lo eligen. Al parecer, el Consejo, defiende los intereses comunales. Es lo que proclaman, en su profesión de fe, los candidatos, y la única información que comparten con sus conciudadanos… Cada seis años. El alcalde administra como un padre de familia y zanja las discusiones como un autócrata. Si hay conflicto, es él quien decide; y el Consejo lo ratifica cada trimestre. Él solo, o casi, sabe determinar lo que es bueno para la población… y también lo que no lo es.

En Vandoncourt ya no hay domingos, ya no hay buen pan, ya no hay pueblo. A casi todos los pueblos de antaño los ha matado el éxodo rural. También la escuela se muere. Los maestros no quieren quedarse.

De ahí parte precisamente la rebelión en 1969. In extremis, los padres crean una asociación; quieren que los elegidos participen en la renovación del pueblo. Comenzando por la escuela, que se desea sin muros, sin trampa. Una auténtica escuela del pueblo. Aparece un equipo de animación, gracias al impulso de algunos retornados que han pasado varios años en África. Ayuda al Tercer Mundo, Navidades para los niños empobrecidos, veladas dedicadas a los viejos, veladas de las naciones, en las cuales los extranjeros del pueblo, suizos, árabes, italianos y españoles presentan danzas e historias de su país. Fiestas a la vez folclóricas, gastronómicas y antirracistas. El pueblo hierve de repente de vida, de actividad.

¿Y qué pasa en el municipio? ¿Continúan con su gestión, como si nada pasase? Aún peor: este renacimiento les irrita.