jueves, 17 de julio de 2008

AGITPROV. Manifiesto Caníbal Dadá - Francis Picabia (1920)

A vueltas con el viejo Serge. En una autoentrevista emitida a primeros de abril de 1989, Gainsbarre, su alter-ego canalla, le preguntaba a Gainsbourg: "¿No te parece que va siendo tiempo de que te reúnas con Rimbaud en Abisinia?". A lo que éste respondía: “Pues sí. Para mí, es el más grande junto a Picabia. Porque quien no ha leído Jesucristo Rastacuero es verdaderamente el último de los gilipollas. Y ha habido muchos, porque no salieron más que 1060 ejemplares. Hay muchos gilipollas; estamos rodeados de gilipollas. Tú el primero, sin ir más lejos, Gainsbarre”. En amputacioneS, siempre preocupados por la salud espiritual de nuestros lectores, hemos decidido verter al castellano el librito de Picabia y reducir, de esta manera y en la medida de nuestras fuerzas, el nivel de gilipollez del público hispanoparlante. El texto aparecerá en Agitprov en las próximas semanas; como adelanto, aquí tienen uno de los apéndices que aderezan nuestra cuidadísima edición.




Manifiesto CANÍBAL DADÁ

(Leído durante la velada Dadá del Teatro de la Maison de l'Oeuvre el 27 de marzo de 1920)

Son todos ustedes acusados; levántense. El orador no puede hablarles sino están ustedes de pie.

De pie como ante la Marsellesa.
De pie como ante el himno ruso.
De pie como ante el God save the King.
De pie como ante la bandera.
En fin, de pie ante DADA, que representa la vida y les acusa a ustedes de querer lo que sea por esnobismo, siempre y cuando cueste caro.

¿Se han sentado todos de nuevo? Tanto mejor, de esta manera podrán escucharme con mayor atención.

¿Qué hacen ustedes aquí, hacinados como ostras serias? Porque ustedes son serios, ¿no es así?

Serios, serios, serios hasta la muerte.

La muerte es cosa seria, ¿eh?

Uno muere como un héroe o como un idiota, que es lo mismo. La única palabra que no es efímera es la palabra muerte. Quieren ustedes la muerte para los otros.

A muerte, a muerte, a muerte.

Sólo el dinero no muere, se va sencillamente de viaje.

Es el Dios, aquel al que se respeta, el personaje serio – dinero respeto de las familias. Honor, honor al dinero: el hombre que tiene dinero es un hombre honorable.

El honor se compra y se vende como el culo. El culo, el culo representa la vida como las patatas fritas, y todos ustedes que son serios, todos ustedes olerán peor que la mierda de vaca.

DADÁ, por su parte, no huele a nada, no es nada, nada, nada.

Es como sus esperanzas: nada.
Como sus paraísos: nada.
Como sus ídolos: nada.
Comos sus políticos: nada.
Como sus héroes: nada.
Como sus artistas: nada.
Como sus religiones: nada.

Silben, griten, rómpanme la jeta, ¿y luego? ¿luego qué? Una vez más diré que son ustedes unos primos. En tres meses, mis amigos y yo les venderemos nuestros cuadros por algunos francos.
*





4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Y qué haremos cuando dejemos de ser gilipollas?

En todo caso creo que Picabia era un gilipollas. Un gilipollas extraordinariamente interesante

Quedo a la espera del proximo agitprop o AgitDada.

Saludos.

Anónimo dijo...

y olvidaba. Que el video de la entrevista tiene una pinta increible. Gran cabecera. Luego no entiendo nada.
Cambiaría mi gilipollez por unas nociones de francés.

Amputaciones dijo...

Ya lo profetizaba uno de los personajes de 'Trainspotting', ¿no?

En el siglo XXI, ni hombres ni mujeres... ¡todos gilipollas!

Saibene dijo...

Bueno, bueno. Por lo menos hagamos de nuestra gilipollez algo un poco mas pasable...

Uff... Yo tambien quisiera saber algo de francés... amputaciones! Hacé un esfuerzo y mandados unas lecciones...

Espero que haya disfrutado su receso y ya me voy a poner al día con los post que se me pasaron...