sábado, 3 de abril de 2010

OBSCENIDADES TURÍSTICAS. Paseo por Praga: Kafka y el Comunismo

OBSCENIDAD. De 'obsceno'. Probablemente, de ob + scenus: Lo que no aparece o no debe aparecer en la escena, por sucio (caenum) e irrepresentable. La paradoja está en que, para adquirir condición de tal, lo obsceno ha de exhibirse.

TURÍSTICO/A. De 'turista', 'turismo', y éste a su vez de tornus (vuelta, giro). El turista es la degradación post-lo-que-sea del viajero. Propiamente, no viaja; se desplaza: da vueltas para quedarse siempre en el mismo sitio. El turismo es así la negación del viaje: se prepara el desplazamiento y después se muestra su registro gráfico (en diversos soportes) a otros turistas ocasionales, pero entre ambos momentos no hay nada.


01. Entrada-postal del Museo Kafka



02. Marionetas en Nerudova


03. Kampa



"Caminé durante dos horas por las calles, sin peso, sin huesos, sin cuerpo, pensando en lo que superé durante la tarde mientras escribía".



04. El Caballero


05. Tarde en San Wenceslao


06. Sic transit...



"Por el muelle, el puente de Piedra, un breve trecho por la Kleinseite, el puente nuevo, a casa. Inquietantes estatuas de santos en el puente de Carlos. La maravillosa luz vespertina del verano y el puente vacío por la noche".



07. Orientales en Malá Strana


08. Jan Hus


09. Cechuv most


"Por casualidad fui por el camino contrario al de siempre, por la pasarela de cadenas, el Hradschin y el puente de Carlos. Por este camino suelo quedar como abatido, viniendo hoy del lado contrario me he animado un poco".*




10. Mein Posten ist mir unerträglich (Museo Kafka)


11. Los Horrores del Infierno


12. Sombra en la Ciudad Vieja.


*DEL DIARIO DE FRANZ KAFKA.

2 comentarios:

cleopatra dijo...

Praga irrumpe ante todas nuestras cautelas...nos desarma.

Allí estamos invitados a no ser pasajeros de la nada.

Un beso enorme Diego.

WORKROOMFILMS dijo...

Joder, he tenido que mirar dos veces la foto número 7 para descartar que esos turistas orientales no eran una imitación de las esculturas de Juan Muñoz.
Francamente obscena esta existencia.