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jueves, 9 de julio de 2009

VOCES. 1909-2009: El Futurismo ya es historia - Manifiesto (20 de febrero de 1909)



1. Queremos cantar el amor al peligro, el hábito de la energía y de la temeridad.
2. El coraje, la audacia, la rebelión, serán elementos esenciales de nuestra poesía.
3. La literatura exaltó, hasta hoy, la inmovilidad pensativa, el éxtasis y el sueño. Nosotros queremos exaltar el movimiento agresivo, el insomnio febril, el paso de corrida, el salto mortal, el cachetazo y el puñetazo.
4. Nosotros afirmamos que la magnificencia del mundo se ha enriquecido con una nueva belleza, la belleza de la velocidad. Un coche de carreras con su capó adornado con gruesos tubos parecidos a serpientes de aliento explosivo... un automóvil rugiente, que parece correr sobre la ráfaga, es más bello que la Victoria de Samotracia.
5. Queremos ensalzar al hombre que lleva el volante, cuya lanza ideal atraviesa la tierra, lanzada también ella a la carrera, sobre el circuito de su órbita.
6. Es necesario que el poeta se prodigue, con ardor, boato y liberalidad, para aumentar el fervor entusiasta de los elementos primordiales.
7. No existe belleza alguna si no es en la lucha. Ninguna obra que no tenga un carácter agresivo puede ser una obra maestra. La poesía debe ser concebida como un asalto violento contra las fuerzas desconocidas, para forzarlas a postrarse ante el hombre.
8. ¡Nos encontramos sobre el promontorio más elevado de los siglos!... ¿Porqué deberíamos cuidarnos las espaldas, si queremos derribar las misteriosas puertas de lo imposible? El Tiempo y el Espacio murieron ayer. Nosotros vivimos ya en el absoluto, porque hemos creado ya la eterna velocidad omnipresente.
9. Queremos glorificar la guerra –única higiene del mundo– el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los libertarios, las bellas ideas por las cuales se muere y el desprecio de la mujer.
10. Queremos destruir los museos, las bibliotecas, las academias de todo tipo, y combatir contra el moralismo, el feminismo y contra toda vileza oportunista y utilitaria.
11. Nosotros cantaremos a las grandes masas agitadas por el trabajo, por el placer o por la revuelta: cantaremos a las marchas multicolores y polifónicas de las revoluciones en las capitales modernas, cantaremos al vibrante fervor nocturno de las minas y de las canteras, incendiados por violentas lunas eléctricas; a las estaciones ávidas, devoradoras de serpientes que humean; a las fábricas suspendidas de las nubes por los retorcidos hilos de sus humos; a los puentes semejantes a gimnastas gigantes que husmean el horizonte, y a las locomotoras de pecho amplio, que patalean sobre los rieles, como enormes caballos de acero embridados con tubos, y al vuelo resbaloso de los aeroplanos, cuya hélice flamea al viento como una bandera y parece aplaudir sobre una masa entusiasta. Es desde Italia que lanzamos al mundo este nuestro manifiesto de violencia arrolladora e incendiaria con el cual fundamos hoy el FUTURISMO porque queremos liberar a este país de su fétida gangrena de profesores, de arqueólogos, de cicerones y de anticuarios. Ya por demasiado tiempo Italia ha sido un mercado de ropavejeros. Nosotros queremos liberarla de los innumerables museos que la cubren por completo de cementerios.






Manifesto del futurismo


1. Noi vogliamo cantare l'amor del pericolo, l'abitudine all'energia e alla temerità.
2. Il coraggio, l'audacia, la ribellione, saranno elementi essenziali della nostra poesia.
3. La letteratura esaltò fino ad oggi l'immobilità pensosa, l'estasi e il sonno. Noi vogliamo esaltare il movimento aggressivo, l'insonnia febbrile, il passo di corsa, il salto mortale, lo schiaffo ed il pugno.
4. Noi affermiamo che la magnificenza del mondo si arricchita di una bellezza nuova: la bellezza della velocità. Un automobile da corsa col suo cofano adorno di grossi tubi simili a serpenti dall'alito esplosivo... un automobile ruggente, che sembra correre sulla mitraglia, pi bello della Vittoria di Samotracia.
5. Noi vogliamo inneggiare all'uomo che tiene il volante, la cui asta ideale attraversa la Terra, lanciata a corsa, essa pure, sul circuito della sua orbita.
6, Bisogna che il poeta si prodighi, con ardore, sfarzo e munificenza, per aumentare l'entusiastico fervore degli elementi primordiali.
7. Non vè' più bellezza, se non nella lotta. Nessuna opera che non abbia un carattere aggressivo puo essere un capolavoro. La poesia deve essere concepita come un violento assalto contro le forze ignote, per ridurle a prostrarsi davanti all'uomo.
8. Noi siamo sul promontorio estremo dei secoli!... Perchè dovremmo guardarci alle spalle, se vogliamo sfondare le misteriose porte dell'Impossibile? Il Tempo e lo Spazio morirono ieri. Noi viviamo gi nell'assoluto, poichè abbiamo gi creata l'eterna velocità onnipresente.
9. Noi vogliamo glorificare la guerra - sola igiene del mondo - il militarismo, il patriottismo, il gesto distruttore dei libertari, le belle idee per cui si muore e il disprezzo della donna.
10. Noi vogliamo distruggere i musei, le biblioteche, le accademie d'ogni specie, e combattere contro il moralismo, il femminismo e contro ogni viltà opportunistica o utilitaria.
11. Noi canteremo le grandi folle agitate dal lavoro, dal piacere o dalla sommossa: canteremo le maree multicolori o polifoniche delle rivoluzioni nelle capitali moderne; canteremo il vibrante fervore notturno degli arsenali e dei cantieri incendiati da violente lune elettriche; le stazioni ingorde, divoratrici di serpi che fumano; le officine appese alle nuvole pei contorti fili dei loro fumi; i ponti simili a ginnasti giganti che scavalcano i fiumi, balenanti al sole con un luccichio di coltelli; i piroscafi avventurosi che fiutano l'orizzonte, le locomotive dall'ampio petto, che scalpitano sulle rotaie, come enormi cavalli d'acciaio imbrigliati di tubi, e il volo scivolante degli aeroplani, la cui elica garrisce al vento come una bandiera e sembra applaudire come una folla entusiasta.





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sábado, 6 de junio de 2009

VOCES. 1909-2009: El Futurismo ya es historia. Imágenes en movimiento

Carmelo Bene - Manifesto del Futurismo



Ensemble Mafarka - Velocità



Artificio 23 - Aeropoema



Canzone Rumorista



Aviador Dro – El Nacimiento de la Industria

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martes, 2 de junio de 2009

VOCES - 1009-2009: El Futurismo ya es historia. Mario Antonelli (1918)




Manifiesto-programa futurista

para los jóvenes meridionales


Desde las columnas de este diario lanzamos un manifiesto futurista a la juventud meridional y, desde este momento, iniciamos una vivacísima lucha contra su apatía y contra su lujuriosa molicie. La prole de la Italia peluquera, temerosa de Dios, académica arcaica y burguesa, intentará derribarnos con su sonrisa de demoledor escarnio; pero será contra ellos, precisamente, contra los que nos arrojaremos empleando todas nuestras titánicas energías y todos nuestros audaces recursos: descenderemos de la palabra a la bofetada, del grito al esputo. Queremos difundir por el sur de Italia las ideas que componen nuestro ideal y nuestra tendencia político-moral, y no estaremos satisfechos hasta que no hayamos inflamado a esos pocos aunque firmes voluntariosos, hasta que no hayamos despertado mil ecos metálicos en los templados corazones de aquellos que sabrán desvincularse de la agonía de los apergaminados moribundos. El Futurismo ya ha divulgado sus enérgicas ideas; ya ha declarado la necesidad de destruir un pasado que no nos interesa y que nos oprime, de abatir todo sentimiento torpe y vacuo y un materialismo calenturiento que se postra ante la mujer-ídolo o ante la mujer-cuerpo y la imperiosa necesidad de amar y de glorificar la guerra la energía la audacia el valor, la máquina moderna y magnífica, los talleres polifónicos y maravillosos, la velocidad y la risa; y tales ideas, mal digeridas y mal comprendidas por la mayoría, han sido acogidas como ridículos absurdos y fantásticas paradojas. Los pocos que han comprendido verdaderamente la práctica de la idea futurista las han aprobado y participado de ellas, formando a su alrededor un halo maravilloso de poetas, músicos, pintores, escritores etc.

Confesémoslo. Cada uno de nosotros sentía en el fondo de su ánimo un germen de rebelión y de asco contra el arte y contra la moral -por llamarlas de algún modo- modernas, pero ninguno de nosotros tenía la audacia de gritar alto y fuerte sus opiniones. Por eso, cuando surgió gigantesco el hombre titánico que supo individualizar en un programa y en un manifiesto las ideas necesarias para el inevitable movimiento de rebelión, no resultó en absoluto extraño que, en torno a él, se congregase inmediatamente una pluriforme multitud de ingenios prácticos y enérgicos. Era necesario destruir, mediante la rebelión y la libertad, todo aquello que bloquease y mantuviera atados nuestros genios a las cosas ya existentes, rojos buceadores de ideas extrañas y magníficas, derribamos en nuestro ánimo la nostalgia y el recuerdo de nuestros abuelos, proponiéndonos destruir su gloria gracias a una gloria moderna mil veces superior. Nuestras ideas y tendencias encajan en una voluntad audaz y brillante que los italianos deberían haber glorificado ¡en lugar de lanzar contra ellas el brutal aullido vejatorio de las multitudes ignorantes y perezosas! Desde hacía ya algún tiempo, Italia se debilitaba, por obra de viejos implumes y emasculados, en un gorjeo poético compuesto de sentimentalidad masturbatoria y de chocha indolencia, en una castrado romanticismo spleenico de sexto orden; y entre esta cohorte de trovadorescos gnomos hechos papilla, el futurismo, con una audacia que supera cualquier obstáculo, se lanza a su tarea desinfectante. Hemos declarado que, en literatura, hay que acabar con las siestecitas y lo narcótico, con la estática y el misticismo: hemos creado una lírica liberada de cualquiera atadura, dinámica como nuestras almas agresivas y audaces. Queremos marchar, en lugar de marchitarnos.

Éstas son, pues, nuestras ideas y nuestras propuestas, que los imbéciles han tildado de locas y absurdas.


¡Jóvenes meridionales!

Queremos desde hoy destruir vuestra indiferencia fatalista, queremos que seáis jóvenes y audaces y sepáis asombrar a nuestra gorda burguesía, que sepáis prepararos enérgicos fuertes y prácticos para la Italia de hoy y la de mañana. Nuestro cielo, demasiado bello y demasiado perniciosamente azul, os inocula en las venas el gran veneno del sentimentalismo; nuestro mar os mata de dulzura y nuestras mujeres, de caderas y senos poderosos, debilitan vuestras espaldas constriñendo vuestros cuerpos con un revestimiento de sensualidad morbosa que os ofusca alma y cerebro. Echadla abajo, jóvenes meridionales, liberaos de la ferocidad de todas las ataduras que os entorpecen y os matan, sed enérgicos, violentos, agresivos. Acoged en vosotros el deslumbrante reflejo de esta nueva y estupenda religión hecha de vida y de acción, sabed reír, reír, ¡¡¡reír!!!

La belleza está sólo en la risa, en la lucha y en la velocidad, y solamente son dignos de vivir aquellos genios que personifiquen estas tres palabras.

¡Jóvenes meridionales!, vuestra apatía y vuestra atávica somnolencia os vuelven inevitablemente asquerosos; vuestras bocas sólo saben abrirse para cantar vuestras agonizantes canciones y para llorar de pasión por vuestras mujeres. ¡Basta de semejantes palurdeces! Queremos que vuestras gargantas sepan desgarrarse en un aullido sobrehumano de liberación y de acción y abrimos los brazos para acogeros amigos y futuristas. A vuestro alrededor se agita una maravillosa turbina de movimiento intelectual-moral-político que, heroicamente, continua su carrera entre el fragor de esta maravillosa y divina guerra que, sin embargo, nos ha sustraído tantas energías.

Hemos escrito este llamamiento a vosotros jóvenes amigos meridionales al alba de un día de mayo mientras el cielo desangrado balbucía sus últimas estrellas anémicas, mientras a lo lejos trenes perdidos soltaban gritos en llamas, mientras el aire se llenaba de olor a rosas y glicinas. Esta alba está para nosotros llena de esperanza y la lucha que ahora iniciamos se resume en el titánico lema marinettiano: ¡¡¡marchar, no marchitarse!!!

Mario Antonelli - Alcione (1 de junio de 1918)



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viernes, 29 de mayo de 2009

VOCES. 1909-2009: El Futurismo ya es historia.


El oscurantismo de lo nuevo - Mario Perniola


Se sabe que el gran escritor japonés Mori Ogai tradujo al japonés el Manifiesto del Futurismo de Marinetti, publicado en el periódico francés Le Figaro el 20 de febrero de 1909, pocas semanas después de su aparición. Menos conocido es, sin embargo, que en su versión utilizó raros caracteres chinos ya entonces caídos en desuso. De forma más o menos inconsciente, Ogai se atuvo a la estrategia de modernización adoptada por Japón en 1868, conforme a la cual ésta debía producirse a través de una yuxtaposición entre lo nuevo y lo viejo, sin que los dos términos opuestos entraran jamás en conflicto. Paradójicamente, un texto extremadamente iconoclasta y subversivo, que anticipa el estilo espectacular y violento de la publicidad y de la comunicación massmediática actual, quedaba transformado en algo cuya comprensión requería el conocimiento del pasado.

Este curioso episodio es muy significativo para nosotros, pues nos induce a reflexionar sobre la tendencia autodestructiva y devastadora asumida por la mentalidad occidental cuando comenzó a creer que lo nuevo es, por definición, mejor que lo viejo. Tal convicción, que hunde sus raíces en el Barroco y en su exaltación de lo maravilloso como precepto estético primario, encontró su culminación en el siglo XX, que fue el siglo futurista por excelencia. En un momento en el que la mayor parte del mundo se encuentra frente a la necesidad de modernizarse para no ser colonizado una vez más por Occidente, merece la pena poner en duda el prejuicio futurista según el cual la novedad, sólo porque lo es, resulta a priori superior a lo ya conocido y experimentado. No se trata, desde luego, de propugnar el tradicionalismo y el pasatismo, sino tan sólo de preguntarse cómo la versión perversa de la modernidad y del progreso, defendida por Marinetti con “violencia arrolladora e incendiaria” (según las palabras de su Manifiesto) pudo convertirse en hegemónica, relegando al baúl de las antiguallas y las reliquias no sólo el saber, sino incluso la coherencia y la lógica.

Conviene subrayar que esta degeneración no es, en absoluto, una consecuencia del pensamiento moderno. El Renacimiento fue, en todas sus manifestaciones, un retorno a la cultura antigua y de su concepción del mundo. También la Reforma se configuró como un retorno a las fuentes de la religiosidad. En cuanto a las revoluciones político-sociales por excelencia, la americana y la francesa, se iniciaron como restauraciones del “antiguo orden de cosas” contra los abusos del gobierno colonial inglés y contra el despotismo de la monarquía francesa. Marx exhortaba a no considerar a Hegel como un “perro muerto” y el psicoanálisis se basaba en los mitos de la antigua Grecia. Incluso Guy Debord, que pasa por ser uno de los más radicales inspiradores de la rebelión estudiantil del sesenta y ocho, se empapó de cultura clásica y jamás, ni en su vida ni en sus escritos, renegó del “gran estilo” de los antiguos y del impulsor de la Fronda, el cardenal de Retz.

El futurismo fue una forma de oscurantismo en su más alto grado de agresividad, que contagió durante todo el siglo XX a todos los movimientos de masas y extravió a no pocos líderes políticos. Yo diría que su herencia se manifiesta hoy, sobre todo, en la anti-política del “¡Qué-os-jodan!”, que constituye un fenómeno muy diferente del populismo, el cualunquismo o el multitudinismo, y que conecta más con la burbuja futurista que deriva del uso aberrante de Internet que con cualquier tipo de ideología. Frente al neo-futurismo de los “cabreados en pijama”, todavía resulta preferible el no future del movimiento punk.