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miércoles, 31 de enero de 2007

PEQUEÑA FILMOTECA PORTÁTIL. Stan Brackhage (1933-2003)



¿QUIÉN?

Stanley Brakhage nace con el nombre de Robert Sanders en un orfanato de la ciudad de Kansas el 14 de enero de 1933. Inspirado por los textos de Serguei Einsenstein y los films de Jean Cocteau y los neorrealistas italianos, abandona los estudios y comienza una temprana carrera cinematográfica. Interim (1952), su primera película, muestra con claridad el influjo de estos últimos.

En el 53 se traslada a Frisco, donde entra en contacto con poetas como Robert Duncan y Kenneth Rexroth. A finales del año siguiente cambia California por Nueva York, ciudad en la que se relaciona con artistas de la talla de Maya Deren, Marie Menken, Joseph Cornell o John Cage.

Además de poner en práctica lo que él llama “visual music”, Brakhage se dedica a fijar las bases teóricas de su cine experimental. Su bibliografía incluye textos como Metaphors on Vision (1963) o el póstumo Telling Time: Essays of a Visionary Filmmaker (2003). Desde 1969 enseña Historia del Cine y Estética en el Art Institute of Chicago y, a partir de 1981, en la Universidad de Colorado.

En 2002 se retira a Canadá. Y apenas un año después fallece a causa de un cáncer de vejiga probablemente provocado por alguno de los materiales que utilizaba para pintar sus películas.

Foto: Robert Haller

Más sobre Brakhage en la Red.

Y a continuación:

-Varios cortometrajes de (y sobre) Brakhage.

-Brakhage según Jonas Mekas.

PEQUEÑA FILMOTECA PORTÁTIL. Algunos cortos de Brakhage.

[Si tienes problemas para ver los cortos, utiliza los vínculos
en los títulos]


THE WOLD SHADOW (1972)



PRELUDES #1 (1995)


BRAKHAGE, A PORTRAIT - RUNE LIND (1998)

PEQUEÑA FILMOTECA PORTÁTIL. Brakhage según Mekas.

SOBRE STAN BRAKHAGE


[…] Desde su primera exhibición en el antiguo Living Theatre, hace siete u ocho temporadas, el nombre de Brackhage ha estado estrechamente vinculado con la producción de cine avant-garde en América. Siempre ha sido su miembro más polemico; su nombre ha sido y aún es utilizado por muchos para denunciar todo el movimiento del cine experimental. Unos pocos números atrás, el “Film Quaterly” lo denunció violentamente como a un aficionado y charlatán. El “New York Film Bulletin” lo ha descrito en términos no mucho mejores. Aun aquellos que elogiaban sus primeros trabajos, críticos y amigos, se han vuelto en contra de sus últimos esfuerzos, lamentando la “pérdida” de un “talentoso” artista.

Después de haber tenido la oportunidad de ver la mayor parte de los últimos films de Brakhage, creo que estoy preparado a escribir mis propios sentimientos, reacciones y pronunciamientos sobre su trabajo.

Para enfurecer a los críticos de la nouvelle vague, empezaré por afirmar que Brakhage es uno de los cuatro o cinco artistas más auténticos trabajando en cine actualmente, y quizá el realizador más original hoy en América.

Diré, además, que los tres últimos films de Brakhage: Anticipation of the Night, The Dead y Prelude, están entre los más bellos que se han hecho en los últimos años, infinitamente superiores a todo lo que ha venido hasta ahora de la nouvelle vague o de la vieille vague.

El trabajo de Brakhage es un cine mucho más avanzado, más verdadero, un cine con mayúscula y / o minúscula, un cine de autor, un cine personal –cualquiera sea el nombre que se le dé-, superior al cine de Hiroshima, mon amour, por ejemplo. Si hablamos de la verdadera creación personal, de la verdadera experimentación, de la que es también una profunda experiencia de arte, tenemos que hablar no sólo de Resnais o de Antonioni, sino, y quizá sobre todo, del trabajo de Stanley Brakhage.

Hay solamente uno o dos artistas más trabajando actualmente (y les sorprendería saber sus nombres) que pueden transformar la realidad en arte tan acertadamente como Brakhage. Un paisaje, una cara, una mancha de luz, todo cambia bajo sus ojos, para convertirse en algo más, en una esencia de sí mismo, al servicio de su visión personal. Contemplar, en The Whiteye, un paisaje de invierno transformarse en pura poesía del blanco a través de la magia del movimiento y de la luz solamente es una experiencia inolvidable.



Diré, además, en oposición a sus críticos y amigos, que Brakhage ha cambiado, crecido y se ha desarrollado constantemente. Desistfilm, The Cat’s Cradle, The Whiteye, están entre los hitos de su primera adolescencia. Anticipation of the Night resume los temas, técnicas y estilo de su segundo período y pone fin a la adolescencia. En The Dead encontramos la primera obra maestra de un Brakhage maduro, con un estilo que tiene la claridad del cristal y un contenido que rompe con la barrera lírica y entra dentro de lo mental y de lo místico.

En Prelude, el nuevo Brakhage alcanza su cumbre más alta hasta entonces y da al cine moderno una de sus auténticas e incontestables obras maestras; un film que es un poema, un pensamiento metafísico, una sinfonía visual, no sé cómo decirlo; está más allá de la descripción en palabras, es todo cine. Después de ver Prelude, alguien exclamó: “Ahora todas las nouvelles vagues pueden irse de paseo”.

Pero es Stanley Brakhage quien se va, de vuelta a Colorado, a continuar su trabajo, uno de nuestros más originales y menos comprendidos artistas, dejando que todos los farsantes del cine disfruten del dinero, del reconocimiento y de la fama. Esa es la irónica y quizá eterna posición del artista en una civilización decadente.





Jonas Mekas, Voice (26 de octubre de 1961). Traducido por Verónica Fernández-Muro, Diario de cine, Editorial Fundamentos, Madrid, 1975, P. 56-58.