miércoles, 30 de julio de 2008

VOCES. Una Invitación a la Bizarro Fiction


A partir de la segunda mitad de 2005, en ciertos ambientes editoriales y de la crítica especializada –sobre todo estadounidense- empieza a hablarse de un nuevo acontecimiento literario: algo que entonces se bautiza con los términos de Bizarro Fiction. Poco antes, uno de los cultivadores del nuevo género, Kevin Dole II, había publicado una especie de manifiesto que negaba serlo bajo el título de What The Fuck is This All About? El término bizarro no aparecía por ninguna parte en el texto, pero provocó un vivo debate entre los escritores directa o indirectamente aludidos, que al fin concluyeron por acogerse a la etiqueta.

Antes de Bizarro Fiction se habían empleado denominaciones como la de irreal o new absurdism con el fin de referirse a la literatura que estaba produciéndose en el entorno de las editoriales Eraserhead Press, Raw Dog Screaming y Afterbirth Books. El origen del movimiento se remonta, de hecho, a la fundación de la pequeña editorial underground Eraserhead allá por el año 1999. ¿De qué coño iba todo aquello?, como se preguntaba Dole. ¿Qué tenían de particular los textos publicados por esas editoriales?

En primer lugar, se trataba de trabajos escritos por autores jóvenes y prácticamente desconocidos en el circuito de lo que los yankis llaman literatura mainstream. Muchos de ellos –si no la mayoría- ni siquiera superaban la treintena. Pero además de su juventud, dichos escritores compartían algo de mayor enjundia literaria: un exacerbado gusto por lo extraño y chocante (weird), por la creación de realidades dominadas por una lógica torcida y absurda. Como en algún momento señaló Rose O’Keefe, editora de Eraserhead: “Básicamente, si una audiencia disfruta de un libro o de una película sobre todo a causa de su rareza, entonces es Bizarro. Puede que la rareza no sea la única cualidad atrayente, pero sí la principal”.




La de weird es la categoría nuclear de la estética bizarra. Si la literatura de terror cultiva las pasiones relacionadas con lo que provoca miedo y la pornografía las asociadas a los humores del bajo vientre, los autores bizarros cultivan fundamentalmente la rareza, lo extraño (weird). Para Carlton Mellick III, una de las grandes figuras del movimiento, lo extraño forma parte de nuestro carácter tanto como el temor, el deseo o la alegría. “Es un estado emocional –afirma- que se encuentra en algún lugar entre la curiosidad y el terror. […] A menudo, cuando nos enfrentamos con la extrañeza (weirdness), no sabemos si reír o gritar”. Por esa razón, lo extraño genera incomodidad en el lector o en el espectador y de ahí deriva precisamente su potencial artístico.

La Bizarro Fiction no es exactamente terror ni fantástico. Tampoco cabría reconocerla como un subgénero de la ciencia-ficción o de la serie negra. No se confunde con los géneros populares tradicionales, pero tampoco los rehuye. Bebe de los clásicos de la Pulp Fiction y de la serie B o Z y, al mismo tiempo, acoge todas las aportaciones que puedan llegarle de la literatura culta o de las viejas vanguardias y, sobre todo, de Dadá, del Surrealismo o del Beat. No es extraño así que un referente literario compartido por todos los autores bizarros sea el William S. Burroughs de El almuerzo desnudo y la Trilogía Nova.

Tom Bradley, sin duda el decano del grupo, afirma que “el verdadero milagro y la revelación transformativa del Bizarro se encuentra en el maridaje alquímico entre la literatura basura y la seria, en la transmutación de ferralla en oro literario”.

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Algunos Bizarros:
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4 comentarios:

Espejo Descompuesto dijo...

Yo siempre siento fascinacion por lo bizarro... peliculas bizarras, arte bizarro..... consumo cosas bizarras....

En fin me gusta porque es otro lado de la cultura, un lado no tradicional que muchas veces nos representa más que la cultura tradicional.

Abrazo

Eraserhead Press dijo...

Gracias por escribir un buen artículo

Rose O'Keefe
Eraserhead Press
www.BizarroCentral.com

sara jess dijo...

grazas polo artigo. mola.

Amputaciones dijo...

My pleasure, Rose...