Mostrando entradas con la etiqueta Entrevistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Entrevistas. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de abril de 2026

¿Qué es el anarquismo? Una entrevista con Miguel Amorós

 


Miguel Amorós (Alcoy, 1949) es autor de una extensa obra como teórico e historiador del anarquismo. En la década de los setenta formó parte de distintos grupos ácratas de existencia efímera como Los Incontrolados o los Trabajadores por la autonomía proletaria y la revolución social y, entre 1984 y 1992, de la redacción de La Encyclopédie des Nuisances, impulsada entre otros por su amigo Jaime Semprun, una publicación que continuaba de forma crítica la línea abierta por la Internacional Situacionista y en la que llegaría a participar el propio Guy Debord. Hace unos meses, la editorial vallecana La Rosa Negra publicaba su último libro, un breve volumen titulado sencillamente ¿Qué es el anarquismo? De él, aunque no exclusivamente, hablamos en la siguiente entrevista.

 

DLS- ¿Qué es el anarquismo? Anarquismo individualista, colectivista, comunista, anarcosindicalismo, posanarquismo e incluso anarquismo de derechas, anarco-capitalismo o nacional-anarquismo… ¿No es un empeño imposible definir lo que parece, por definición, indefinible: un conjunto de tendencias dispares y, en algunos casos, abiertamente contradictorias, que parecen no tener en común entre sí más que aquello que niegan?


MA- Actualmente, en plena crisis del estado de cosas característico de la globalización capitalista e inmersos en un proceso de distorsión ideológica, todavía podemos considerar anarquismo el conjunto de enseñanzas y tareas que persiguen la implantación de la anarquía, un sistema sociopolítico que prescinde del Estado y de toda clase de autoridad. Sin embargo, con la palabra anarquismo ocurre como con todos los “ismos”: que su significado real depende de quién la pronuncie. Esta particular polisemia sirve al orden establecido, cuyas consignas y mensajes se divulgan mediante una provechosa colonización del lenguaje. El empleo unilateral de las palabras por parte de los dirigentes, o sea, su recuperación por el poder, tiene por objetivo la incomunicación, la base fundamental del dominio. Corresponde a los enemigos del statu quo clasista usarlas en su contra, dotarlas de nuevo contenido subversivo, reinventarlas, redefinirlas. Trabajo a la vez positivo y negativo, es decir, dialéctico. El situacionista Khayati dijo en la revista “I.S.” que “una definición es algo siempre abierto, jamás definitivo; las nuestras son válidas históricamente, durante un periodo dado ligado a una praxis histórica.” Cualquier determinación contemporánea del anarquismo ha de contar con eso.


DLS- “El anarquismo ya no es gran cosa” –dices-. “El panorama no es halagüeño”. ¿Crees, no obstante, que hay algún lugar en el que aún pueda reconocerse siquiera un chispazo de ese impulso emancipador que encendió las revueltas del pasado?


MA- Digamos que hoy en día, en la mayoría de países, el anarquismo es un movimiento social insignificante, sin influencia sensible entre los asalariados, incapaz de alterar mínimamente el sistema y de incidir en la mentalidad de quienes lo padecen. No obstante, en algunos “pueblos sin historia”, es decir, en sociedades que se han mantenido más o menos al margen del capitalismo, han persistido lazos comunitarios y modos auto-organizativos lo suficientemente sólidos como para resistir al Estado y administrarse por su cuenta. Tal podía ser el caso de pueblos campesinos indígenas de países como Chile, Ecuador, Bolivia o México, o el de los habitantes de las tierras altas del sudeste asiático como los karen, hmong y lahu. Estamos ante sociedades que se revuelven contra el desolador presente con rasgos inequívocamente anarquistas, a las que añadiríamos la más moderna sociedad kurda municipalista. En el mundo occidental apenas saltan chispazos libertarios en las luchas anti-desarrollistas, en la defensa del territorio y en movilizaciones espontáneas como la de los chalecos amarillos, pero sin conexión espiritual con las revueltas ejemplares del pasado. 


DLS- En el libro señalas que el único modo de superar la confusión de los anarquismos posmodernos, o de las lecturas del anarquismo como una tendencia transhistórica y connatural al ser humano, es la reactivación de la conciencia histórica. Es ella, por ejemplo, la que nos permite discernir el papel decisivo que el movimiento obrero desempeñó en la génesis de las ideas anarquistas. Destacas, creo, dos hitos: la fundación de la AIT y la función de Bakunin como teórico del anarquismo revolucionario, por un lado, y la Revolución Española de 1936, por otro. En ambos casos, se diría que la derrota trajo consigo el declive y la fragmentación del movimiento, así como la sustitución de la teoría revolucionaria por una ideología casi completamente separada de la práctica. ¿No sé si nos podrías contar algo más al respecto?


MA- Destacaría unos cuantos hitos más ricos en enseñanzas: el movimiento magonista mexicano, la insurrección makhnovista en Ucrania y la revolución asturiana de 1934. En verdad las derrotas comportan retrocesos que resultan desastrosos para la conciencia, puesto que al perderse la capacidad de respuesta a la dominación, desaparece el pensamiento crítico y su lugar queda ocupado por la ideología, el producto doctrinal propio de la conciencia alienada, la cristalización de una visión falsa y maniquea de la realidad. La verdad de este mundo queda sumergida en una nebulosa de ideas abstractas con las que los vencidos tratan de justificar su papel post festum y sus renuncias. En un contexto de decadencia del movimiento obrero, desmemoria, evaporación de las perspectivas revolucionarias y aburguesamiento, la ideología desciende un peldaño más en la degradación y tiende a seguir las indicaciones de las modas juveniles. Así contemplamos en el campo autodenominado anarquista el desfile sucesivo de fórmulas milagreras mesocráticas como la renta básica, el decrecimiento, el especifismo, lo woke, el procès o la payasada nacionalista de “revoltes de la terra”.   


DLS- En el segundo texto incluido en el libro, realizas un análisis de la situación actual, marcada por la parálisis –o la desaparición sin más- del movimiento obrero, la desintegración de las grandes ideas de la modernidad y el ascenso de las clases medias asalariadas. Comienzas afirmando: “la palabra «revolución» ha desaparecido del vocabulario de los oprimidos y explotados”, y más adelante señalas: “[sin democracia directa] no hay revolución”. ¿Podrías desarrollar un poco más esta última idea?


MA- Los cambios sociales desde abajo son muy difíciles, pues unas masas atomizadas, endeudadas y enclaustradas en el consumo no se sienten inclinadas a favorecerlos. Solamente en los momentos en los que pende sobre ellas la precariedad, la amenaza de exclusión, el embargo o el desahucio, en los momentos en que no tienen nada que perder, se ven obligadas a moverse y cuestionar su proletarización. La creciente capacidad represora del sistema dejará entonces de verse como un obstáculo insalvable. Cuanto más prolongado sea el conflicto, más probable será que abandonen el espíritu de clase media y adopten una visión más realista de la superación de sus condiciones de vida, es decir, antiestatal y anticapitalista. La democracia directa es el sistema que mejor responde al funcionamiento autónomo de la población rebelde y el que mejor puede desarrollar sus potencialidades revolucionarias. Las estructuras asamblearias cumplen con la dinámica de auto-organización de los movimientos de masas. El peligro reside en la pérdida de autonomía por la acción de los partidos políticos que persiguen una deriva institucional burocrática, ante lo cual no caben otras medidas que la expulsión de los representantes que actúen por su cuenta o la auto-disolución. 




DLS- El tercer texto incluido en el libro está dedicado al análisis de las causas probables del auge de la extrema derecha, “el fenómeno más llamativo de nuestra época reciente”, como afirmas al comienzo. Leyéndote me acordaba de algo que decía el Comité Invisible en las primeras líneas de su panfleto Ahora: “Todas las razones para hacer la revolución están ahí. Pero no son las razones las que hacen las revoluciones; son los cuerpos. Y los cuerpos están delante de las pantallas”. Tú también apuntas a las redes sociales como el “factor definitivo” en el auge de la extrema derecha. “Las redes –te cito- han desempeñado el mismo papel que jugó antaño la radio en el advenimiento del partido nazi”. Durante algún tiempo, y hasta hace no mucho, algunos albergaron la ilusión de que la WWW podía hacer realidad la democracia directa en las sociedades complejas y densamente pobladas. ¿Qué queda de esto, si algo queda? Cuestiones de orden ecológico al margen, ¿te parece que Internet es necesariamente una herramienta de control?


MA- Cualquier coincidencia mía con el Comité Invisible, forma vanguardista posmoderna del radicalismo infantil, es obra del azar. Aquí tenemos un producto ideológico de escuela primaria hecho con materiales diversos, desde el situacionismo al foucaultismo, hábilmente presentado. Hace ya un tiempo, Jacques Ellul respondía al tópico de “la máquina es neutra, el uso que le demos depende de nosotros”, con el argumento de que no se trataba de un objeto aislado sino de un completo sistema mecánico que no habíamos elegido y no podíamos dominar; bien al contrario, nuestra conducta y nuestra vida quedaba determinada por él. Teníamos libertad para aceptarlo, pero no para rechazarlo. Cuando apareció Internet, lo primero que me preocupó no fue la supresión de puestos de trabajo típica del avance capitalista, sino la virtualización de las relaciones sociales. El desplazamiento de la comunicación y el debate a un espacio imaginario, o sea, fuera del mundo real, banalizante y fácilmente controlable, donde cualquiera podía ejercer de extremista sin moverse de la silla. No faltaron informáticos progresistas que ponderaran las posibilidades ecológicas, democráticas y liberadoras de tal encarnación de la megamáquina de la que hablaba Mumford. A medida que avanzaba, la informatización del mundo terminó revelándose como una fuente inagotable de problemas. Con el advenimiento de las redes sociales, el debate se convertía en pelea de gallos, donde todo estaba permitido y las únicas reglas eran las fijadas por los algoritmos de las plataformas. La viralidad primaba sobre la verdad y la realidad terminaba por esfumarse en medio de una avalancha industrial de fake news, deyecciones y presentismo. El salto cualitativo en la incomunicación y desinformación de las redes dejaba atrás el carácter frívolo y baladí del comienzo y conformaba una temible arma para la dominación, la primera de alcance global. Las redes, refugio de una juventud super-alienada, fomentaban el caos, el medio idóneo de los depredadores político-mediáticos. Y precisamente, junto con el miedo, el caos es hoy, en la fase última del capitalismo, el elemento imprescindible del nuevo estilo de gobierno.  


DLS- Nos conocimos personalmente en el contexto de las movilizaciones del 15-M - ¡hace ya quince años! -. De tus respuestas se pueden derivar claves para el diagnóstico, pero me gustaría saber qué piensas al respecto y preguntarte directamente: ¿Qué falló entonces? Creo que fuimos muchos los que, en ciertos momentos, pensamos que el desbordamiento del orden era posible, y sin embargo no se produjo…


MA- Aquello no fue una movida importante, aunque sí sintomática, coetánea y digna de twitter y facebook. Tras la crisis económica de 2008 se produjo en los retoños de las clases medias, privados de futuro, un aparente despertar que por un instante pudo ilusionar a quienes quisieron ver en aquellas acampadas consentidas la realización de sus fantasías contestatarias. Sin embargo, a tal “indignación” pronto se le vio el plumero. Por activa y por pasiva la juventud indignada dejó claro que no permanecía en las plazas para cambiar el orden político, sino para mejorarlo y ¡ay de quienes quisieran subvertirlo! Con la excusa del pacifismo se despertaban vocaciones de policía; bajo una atmósfera lúdico-festiva y un animoso agitar de manos se alentaba el espíritu delator. Los tópicos ciudadanistas nutrían un lenguaje con el que se expresaba la voluntad de colaborar con el sistema parlamentario por poco que este se reformarse: “Democracia real ¡ya!”. Los indignados se sentían estafados por políticos que no les representaban, ya que no procuraban su bienestar, el del 99 %, y sí el de los banqueros, el 1 % restante. No falló nada; en realidad, el 15-M triunfó, aunque la crisis política no se solucionase con rapidez. La pérdida de credibilidad de los partidos habituales tuvo que conjurarse con la creación de nuevos partidos –Podemos, Ciudadanos, Comunes...- que, a pesar de sus iniciales proclamas regeneracionistas en sintonía con la indignación, supieron apoltronarse a velocidad de vértigo, permitiendo una estabilización tranquila del espectáculo social amparado por el Estado.


DLS- Cinco años antes ya habíamos colaborado en la edición de los textos de la sección italiana de la Internacional Situacionista, tú poniendo el prólogo y yo poniendo la traducción. Y volvimos a encontrarnos en 2018 en De la miseria en el medio estudiantil, con el mismo reparto de papeles. Para terminar, me gustaría preguntarte: ¿Qué queda del legado situacionista? ¿Sus análisis, sus propuestas estratégicas, siguen todavía vigentes en nuestros días?


MA- La crítica situacionista fue la que mejor supo explicar su tiempo y la que más coherentemente indicó la manera de superarlo. ¿Cuál es la parte no vencida de su legado? No ciertamente la corrección hegeliana del marxismo, la fórmula consejista o la fe ineluctable en el proletariado revolucionario. Sí, en cambio, el método dialéctico, la teoría del espectáculo, la crítica del urbanismo, la superación del arte, la práctica del escándalo y la apuesta por la vida. El capitalismo ha colonizado la vida cotidiana de la gente, su abrazo financiero abarca ya a todo el planeta, y en el momento actual se está militarizando a marchas forzadas. Las masas asalariadas van a la deriva y el deterioro mental de la población empieza a ser alarmante. Nunca antes una sociedad alcanzó tal grado de psicosis, indignidad y predación. Hoy, cuando la civilización se desmorona y no se vislumbra una revolución inminente por ninguna parte, ni los análisis de las crisis, ni las estrategias anticapitalistas pueden ser las mismas. Los puntos de ruptura son otros y los actores son distintos. La repetición de las viejas tesis no nos llevaría muy lejos, pero una revisitación transgresora de las teorías situacionistas nos proporcionará elementos críticos que creativamente empleados nos ayudarán a impulsar proyectos sediciosos.

 

6 de marzo de 2026.


ENTREVISTA PUBLICADA EN EL Nº 410 DE



lunes, 9 de diciembre de 2024

“El poder y las estructuras jerárquicas son el enemigo”. Una entrevista con Dennis Cooper



Dennis Cooper nació el 10 de enero de 1953 en Pasadena, en el condado de Los Ángeles. Desde muy temprana edad empezó a interesarse por la literatura. Con solo quince años leyó la obra de Arthur Rimbaud y algunos textos del marqués de Sade. Ambos autores dejaron en él una huella indeleble que es fácil detectar en su producción literaria hasta el día de hoy. En la Flintridge Preparatory School for Boys, de la que sería expulsado en undécimo curso (el equivalente a nuestro 1º de bachillerato), conoció a George Miles, musa e inspiración de la pentalogía que lleva su nombre (Contacto, Cacheo, Tentativa, Guía y Period) y también de I Wished, su última novela publicada y como Period todavía inédita en castellano. La revista The Nation reconoció la saga como “una de las historias épicas de amor del siglo XX”.  En 1976 fundó la Little Caesar Magazine, una influyente publicación underground que más tarde se convertiría en la editorial Little Caesar Press, de la que fue responsable hasta 1982. Ese mismo año viajó al Reino Unido, donde empezaba a eclosionar el movimiento punk. “El punk tuvo un enorme impacto sobre mí en el 76 –reconocerá más tarde-. Afectó a mi modo de escribir y me impulsó a hacerlo de forma desnuda y minimalista”. En 1979 se convirtió en el coordinador del grupo de poesía alternativa Beyond Baroque, un cargo que ocupó hasta que en 1983 presentó su renuncia. Le puso el punto final a su primera novela, Contacto (Closer), en 1989, mientras residía en Ámsterdam. A esta le siguió Cacheo (Frisk), que Todd Verow llevó al cine en 1995. La película traicionaba descaradamente la esencia del libro, por lo que Cooper acabó renegando de ella. Tras vivir un par de años en Nueva York y regresar durante algún tiempo a su California natal, Cooper parece haber cumplido su sueño de “convertirse en un escritor famoso en París”. En los últimos años, además de continuar escribiendo prosa, poesía y ensayo, ha hecho incursiones en las artes escénicas en colaboración con la artista francoaustriaca Gisèle Vienne y dirigido tres películas junto al joven cineasta Zac Farley: Like Cattle Towards Glow (2015), Green Light (2018) y Room Temperature (2023).


LEER ENTREVISTA EN



miércoles, 23 de agosto de 2023

8 x 11 Sueños. Una entrevista con Esther Peñas

 


«En la plaza mayor de un pueblo están celebrando algo así como una corrida de toros. Pero consiste en lo siguiente: una muchacha martiriza al toro, que se muestra incapaz de defenderse, y le corta la piel a largas tiras, le arranca la lengua y le hiere en los ojos». Este es uno de los pasajes que encontramos en 88 sueños, el libro que publicó el poeta Juan Eduardo Cirlot en 1988. Treinta y cinco años después, un ramillete de escritores homenajea al catalán con la edición de 8 x II Sueños (Ediciones Fantasmas). Junto al prólogo de Julio Monteverde, Raúl Herrero, Rodrigo Martín, Ana Gorría, José Óscar López, Ángel Zapata, Iván Humanes, Fernando López y el coordinador onírico, Diego Luis Sanromán, con quien conversamos, nos comparten algunas de sus vivencias por dentro de los párpados.

¿Cómo surge la idea de hacer un homenaje a los 88 sueños de Cirlot?

De forma azarosa, por pura casualidad, como suele ocurrir con los proyectos más locos y más estimulantes. Hace más o menos un año, releyendo el librito de Cirlot, caí en la cuenta de que se acercaban un par de efemérides: la de la publicación de los sueños en su edición definitiva y la de la muerte del propio Cirlot. Acaba de cumplirse el cincuentenario de ambos acontecimientos, con unos seis meses de diferencia: 88 sueños se publicó en 1972, y su autor murió en mayo del año siguiente. Se me ocurrió que podría ser una buena excusa para volver a juntar a un puñado de escritores que ya participamos, allá por 2015, en otro proyecto colectivo: Extraño Oeste, un libro de relatos western completamente delirante y lisérgico. Me lo pasé tan bien entonces que quería repetir, y sabía que el amor por la obra de Cirlot también era algo que compartíamos quienes participamos en aquel otro libro.

*LEER ENTREVISTA COMPLETA EN SOLIDARIDAD DIGITAL.

Guy Debord o la insumisión de las palabras. Entrevista con Oliver Mancebo

 


El expunk-rocker, working class, neoísta, activista, escritor de culto, karateca y experto en vanguardias culturales —entre un porrón de cosas más— Stewart Home, publicó en su día un artículo en el que analizaba las necrológicas aparecidas tras del suicidio de Guy Debord (París 1931- Bellevue-la-Montagne 1994), un aciago 30 de noviembre. En el ‘Review of the Year 1994’ del Guardianel nombre del situacionista aparecía junto a otros dos suicidas ilustres: el músico Kurt Cobain y el ladrón de trenes, boxeador y florista Buster Edwards. Según Home, “si Debord se hubiera matado a principios de año, los grandes medios de comunicación se habrían olvidado de él.”

Antes de eso, en 1993 —a tiempo de que Debord la leyera y validara— Anselm Jappe publicó Guy Debord, una monografía pionera sobre el autor de La sociedad del espectáculo. En sus páginas, Jappe analiza la contribución teórica de Debord en diferentes etapas —desde los inicios de la Internacional Letrista hasta sus últimos y certeros dardos sobre la sociedad del espectáculo, pasando por la tan larga como fecunda época de la Internacional Situacionista—, a la vez que rehúye hablar de su vida personal más allá de lo estrictamente necesario. Un lustro más tarde, Anagrama trajo este libro a nuestro país, convirtiéndolo en el primer lugar del mundo donde se publicaba en una editorial de amplia difusión. A propósito de esto, Jappe especulaba en el prólogo: “Quizás se pueda deducir de ello que España está hoy más dispuesta que otros países a reconocer el valor de una persona como Debord.”

Han pasado 25 años y la nueva edición revisada, corregida y actualizada del libro más importante sobre la obra de Guy Debord llega a cargo de Pepitas de calabaza, una editorial, en palabras de los propios editores, “con menos proyección que un Cinexín”. ¿Habría que deducir, pues, que el genio y figura de Debord ha perdido fuelle? Puede que sí, en el sentido puramente mercantil del asunto, pero su pensamiento está —o debería estar— hoy en día más vigente que nunca. Y ello a pesar de las múltiples operaciones políticas, mediáticas o policíacas que han tratado de desactivarlo. Nos lo explica Diego Luis Sanromán, encargado la nueva edición y uno de los traductores fetiche de la casa:


*LEER ENTREVISTA COMPLETA EN EL NACIONAL.

sábado, 12 de marzo de 2022

"El tiempo destruye la pureza". Pier Paolo Pasolini entrevista a Pierre Clémenti

 


Estoy en el Edna. Llueve, nieva, pasa la niebla, luce el sol. Vuelve a llover, vuelve a nevar, vuelve a pasar la niebla, vuelve a lucir el sol. Con tres de los protagonistas de la película [Porcile] que debo empezar a rodar mantengo los siguientes dialoguillos. [...]

Yo: Eres terriblemente igual en la realidad y en el cine. Y al mismo tiempo, eres terriblemente distinto. ¿Cómo lo explicas?

Pierre Clémenti: Porque cuanto más entro en mí mismo, más cosas encuentro que no conozco. Por eso, cuando estoy delante de la cámara, soy "yo mismo a la búsqueda". Por otro lado, hay mucha diferencia entre la realidad y el cine, porque el cine es un medio entre muchos otros para representar la realidad. Con una película se puede reconstruir un mundo; en la realidad es más difícil. Sin embargo, el cine es uno de los instrumentos que pueden reconducir a los hombres a la realidad.

Yo. Porque tú piensas que los hombres no viven en la realidad...

Pierre Clémenti: Sí, sí... Pero pienso que la televisión y todas las demás instituciones (digamos, los mass-media) alejan al hombre de la realidad...

Yo: Franco Citti dice que la realidad es pureza.

Pierre Clémenti: Sí, es verdad, pero el tiempo destruye la pureza. El cine cumple múltiples funciones... Para que una película cumpla la función de la pureza... Para hacer cine puro, hace falta contar con gente pura. Algo que, desde luego, no hace el cine comercial...

Yo: ¿Y qué representa, entonces, el cine comercial?

Pierre Clémenti: Es un somnífero. Está hecho para una sociedad ocupada en digerir. Está hecho por hombres vulgares que creen que los demás son vulgares.

Yo: ¿Cuál sería tu forma ideal de hacer cine?

Pierre Clémenti: Hacer un viaje que en el fondo tenga la vida y la muerte. Por ejemplo, partir con un equipo de personas que tengan las mismas necesidades, las mismas aspiraciones, etc., y llegar a realizar una creación tan fuerte que supere a la vida...

Yo: ¿Hacia dónde?

Pierre Clémenti: Bueno. El hombre hace su viaje solo, y eso es la realidad. Dios, patria, familia, etc., es decir, las costumbres, son culpa de esa soledad. Quedan, pues, dos soluciones: o tomar un fusil y disparar o tomar una cámara y hacer cine. Así vamos más allá de la soledad. 

Tempo, nº 48, 23 de noviembre de 1968.

[Traducción de Diego Luis Sanromán]

domingo, 1 de agosto de 2021

Clémenti: el placer de la fascinación. Entrevista con David Deu

 Hace algo más de cinco años traduje y prologué para la editorial Pepitas de Calabaza Algunos mensajes personales, la memorias carcelarias del actor y director francés Pierre Clémenti. En noviembre de 2019, David Deu se puso en contacto conmigo para poner en marcha una entrevista en la que hablásemos del libro y de su autor. La idea era publicar después el diálogo en El serrucho, una revista en papel cuyo contenido –según me dijo- eran “entrevistas que había ido haciendo por Europa y Estados Unidos”. El texto que puede leerse a continuación es el resultado de ese encuentro, que finalmente tuvo lugar a finales de ese mismo año. El serrucho será pronto un objeto tangible, pero entretanto para nosotros es un auténtico honor poder mostrar en Óxido lento lo que nos preguntamos y lo que intentamos respondernos sobre una figura que tanto a David como a mí nos resulta fascinante.





DAVID DEU CARULLA: Dime, ¿qué relación tienes con la familia Clémenti? ¿Cómo nace el contacto, la corrección y su posterior publicación en Pepitas?

DIEGO LUIS SANROMÁN: En realidad, no tengo ningún contacto con la familia Clémenti. O, en todo caso, no lo tenía antes de que nos decidiéramos a publicar Algunos mensajes personales en castellano. Después, durante el proceso de edición, el contacto se limitó a unos cuantos mensajes cruzados con Balthazar, el hijo de Pierre, a través de las redes o del correo electrónico, y poco más. En mayo de 2018, la Cineteca de Madrid homenajeó a Clémenti proyectando tres de sus películas como director. Estaba previsto que Balthazar y yo mantuviéramos un coloquio después de la proyección, pero él sufrió una lesión justo el día anterior y no pudo viajar desde París, así que la ocasión de conocernos personalmente quedó frustrada.


SEGUIR LEYENDO EN 



domingo, 7 de octubre de 2018

LEARNING FROM THE MASTER VI: Michael Haneke




Adorno [...] no tardó en convertirse en mi guía intelectual en lo que respecta al arte y a la sociedad.

Nunca he sido de los que bajan a luchar a la calle. Soy demasiado cobarde.

Si me pide que defina el alma austriaca, no encontraré más palabras que las antes mencionadas, melancolía y elegancia.

En general, si se debe cambiar algo en el último momento, es que no se tiene toda la película en la cabeza y eso facilita los errores. [...] Si se ruedan películas cuya forma se ve condicionada por el contenido, es muy difícil improvisar.

Todo lo que se inventa, todo lo que nos obsesiona, nunca sabemos de dónde viene. 

Lo más difícil es la construcción, porque ahí se decide quién representa qué. Si las decisiones son buenas en esa etapa, la escritura se hace mucho más fácil porque habla y actúa el personaje.

En cuanto se da un nombre a algo, la complejidad se desvanece. Y es lo que me molesta. Cada vez que me obligan a expresarme sobre mis películas, cualquier cosa que diga limitará su alcance.

Mostrarlo [...] es artísticamente falso por demasiado explícito.

sábado, 18 de marzo de 2017

ENTREVISTA sobre la Filosofía para Entre Estudiantes.





Con la LOMCE, la Filosofía ha sido una de las titulaciones más perseguidas, ¿qué futuro crees que depara a estos estudios?
García Calvo decía que el Futuro es de Ellos, del Dinero: es la Muerte. Y en cierto modo, como la Muerte, ya está escrito. Pero por ceñirme a lo que me preguntas, el porvenir de la filosofía en los actuales planes de estudio, y no solo el suyo, se encuentra en una situación de indefinición e incertidumbre. Nadie tiene muy claro lo que ocurrirá tras la paralización de la LOMCE, aunque si tomamos como criterio la deriva que ha sufrido la materia en los últimos tiempos, cabe esperar que no salga muy bien parada. No obstante, más fácil que hacer pronósticos, es señalar lo que ya está ocurriendo. La Filosofía ha quedado muy demediada en el Bachillerato y prácticamente ha desaparecido de la ESO. Tras la implantación de la asignatura de Valores Éticos en esta etapa, los departamentos de Filosofía se han convertido en departamentos subsidiarios del de Religión. De esta suerte, la filosofía queda convertida una vez más en “sierva de la teología”. 

¿En qué medida pueden los filósofos ayudar a mejorar la sociedad?
Difícil decirlo. “Mejorar la sociedad” es una expresión que me produce casi tanto recelo como la palabra “futuro”. En cualquier caso, yo diría que el ejercicio de la filosofía –y no necesariamente los filósofos- puede y debe contribuir a volvernos más lúcidos, menos manipulables. Hasta qué punto algo así puede redundar en beneficio de una “sociedad bien ordenada”, depende en buena medida de qué concepto se tenga de “buen orden”. Acuérdate de la hormiguita aquella de la película Antz: un excesivo cuestionamiento de su condición de obrera acababa por poner patas arriba todo el hormiguero.  

miércoles, 18 de mayo de 2016

En el diván...


Despiertas dentro de una mazmorra, amarillento, piensas que incluso te han extirpado un riñón. De la oscuridad surge, de repente, una voz familiar, la voz de un libro que lleva tu nombre. ¿Cómo se titula y quién lo editó?

Sospecho que se trata de Kwass o el arte combinatoria. Lo ha editado palimpsesto 2.0, una brava editorial sevillana. Juan Luis Gavala, ese insensato, es el culpable de que ambos nos encontremos ahora en este trance.

¿Hace cuánto que ese libro y tú se conocen?

Demasiado. Todo debió de empezar allá por el año 2008. Estaba escrito que teníamos que acabar de esta manera.

¿Cómo crees que sería tu vida si no lo hubieses publicado? 

Creo que entonces no habría tenido ocasión de conocer a un puñado de gente de lo más encantadora (aunque tampoco a los cabrones que han acabado encerrándome aquí)

¿El mundo sería un lugar más feliz sin libros de tu autoría, entonces?

Mucho más hermoso y armónico, sin duda. Kwass es un chirrido, una disonancia. [...]

domingo, 7 de febrero de 2016

Una insólita reunión





insólito, ta

Del lat. insolĭtus.
1. adj. Raro, extraño, desacostumbrado.

Desde que hace ya casi un año se nos ocurriera reunirnos cada mes en una librería para celebrar los jueves librerantes han sido unas cuantas las ocasiones —una cada mes, para que no se olviden de nosotros, descansando agosto, diciembre y enero— en las que, con esta excusa, la de reunirnos porque sí, nos hemos juntando en torno a nuestros libros autores, editores y libreros. Cada uno de los jueves —que no suelen, por cierto, caer en jueves—, un tema.   El último, este miércoles pasado, fue en torno a lo insólitoEnrique García Ballesteros, Julio Ángel Olivares, Diego Luis Sanromán y Ramón Mayrata se aproximaron a través del cine, la literatura y la fantasmagoría a este escurridizo y, por momentos, inquietante tema.

Como no tenemos fotos (la becaria, apuntito ya de ser fulminantemente despedida, ha vuelto a fallar con la cámara), en esta ocasión se lo vamos a contar con el audio del encuentro (la grabadora sí tenía batería).

Así, esto fue, más o menos, lo que pasó; por partes:







jueves, 17 de diciembre de 2015

El sobrecogimiento literario. Entrevista en el programa Sobretextos

Audio de la entrevista sobre Kwass para el programa Sobretextos, de UniRadio Jaén, con Julio Ángel Olivares. 

http://uniradio.ujaen.es/audio/download/5766/SOBRETEXTOS%20DIEGO.mp3

CLIC sobre la imagen para escuchar la entrevista

lunes, 2 de noviembre de 2015

ENTREVISTA con Ana Gorría para Tamtam Press.




—Tu primer libro de relatos, “Convertiré a los niños en asesinos”, se enfoca hacia el problema del mal en lo cotidiano, ya desde su título haciendo referencia a un asesino en serie  David Richard Berkowitz. ¿Qué buscas encontrar en esta búsqueda narrativa?

—Me interesa sobre todo lo que me asusta, me asquea o me repele. La escritura nos permite acercarnos a la violencia o la muerte –o el mal, como tú señalas– y al mismo tiempo mantenernos a salvo parapetados tras el teclado. Los niños asesinos se abría con un par de citas: una era de Robert Louis Stevenson; la otra, de un tal Óskar Ovseyenko, afirmaba que la literatura es ventriloquia. Tal como yo la interpreto, la frase tiene un doble sentido. Por un lado, hay que tomar lo de “ventriloquia” en sentido estricto, literal; es decir, que se trataría de hablar con el vientre, con las tripas. Pero por otro lado, hace referencia a ese emborronamiento de las identidades que se produce con el hecho narrativo mismo. No sé si me explico: la escritura sería como un teatrillo en el que no queda claro quién maneja los hilos, quién habla por boca de quién. ¿Es el autor el que habla a través de los personajes? ¿O es a la inversa? ¿O ninguna de las dos cosas?

domingo, 27 de abril de 2014

NOVEDADES. Entrevista en Radio Euskadi en torno a Boxcar Bertha

Los pilares de la Hobohemia


Audio de la entrevista con Teresa Yusta sobre Boxcar Bertha. "Boxcar Bertha  es el título  de un magnífico libro escrito por Ben Reitman, conocido como " El rey de los hobos ". Médico de los mendigos y trotamundos, plasma la vida de Bertha Thompson en este libro editado por Pepitas de Calabaza. El compromiso de Reitman y la valentía de Bertha hacen una conjunción que atrapa al lector entre las líneas de un relato donde los protagonistas consiguen - no sin sacrificio y "castigo"- vivir en libertad, luchando por sus derechos sociales y sus convicciones políticas".



domingo, 9 de febrero de 2014

NOVEDADES. "Asesinos y víctimas": entrevista en torno a 'Convertiré a los niños en asesinos'.




"Es probable que todas las catástrofes comiencen así: mediante la acumulación de pequeñas brechas en el sucederse natural de los acontecimientos que nadie da en interpretar entonces como síntomas de los desastres que se avecinan". Audio de la entrevista en Radio Euskadi acerca del libro Convertiré a los niños en asesinos.



sábado, 8 de febrero de 2014

LEARNING FROM THE MASTER III: James Ellroy.



https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjMjIKG26BU93O-nFa5wHAsM6P7hQODx54zrmRq-HOLHQSqFb-kq82Wkxdq83M5-eKLvJWSFd2SsCZVYUxzewHcFDAMOuZkbvq67tyZC4K4YmSmizmBQGiTBW4Z_m3CdEinMRLxNoRMv0Qd/s1600/CONVERSATIONS+WITH+JAMES+ELLROY-1.jpg


1. “[…] it’s a classic case of mankind profiting from tragedy. You like that? It sounds like a definition of literature in a nutshell”.

2. “Entertaining the reader stands as a bottom line. Beyond that, I want to create a verisimilitude that will give my readers the feeling of being uprooted from their daily lives and thrust into the heart of an obsession. My responsibility is to combine the natural, raw power of the crime novel form with my own narrative gifts to build an obsession so compelling that the reader will willingly move with its flow –regardless of where it takes him”.

3. “I tihink that cultivating a literary vision entails developing an affection for things the way they are. Write it down the way it is, reach into your own soul for whatever it takes to provide illumination, and give it to the reader. Maybe your vision will inspire compassion, maybe it won’t. The important thing is to look at things the way they are and not to flinch, then look at yourself the way you are and not to flinch. Only the reader should flinch –but only momentarily. You have to compel him to need to know the way you need to know”.

4. “Being mellow is okay, if you aspire to becoming a piece of cheese. The trouble with being a piece of cheese is that someone is likely to spread you on a cracker and eat you”.

lunes, 4 de noviembre de 2013

NOVEDADES. Entrevista en torno a "Historia de las Utopías" de Lewis Mumford.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAWRjYxVE7LWNgN8Kwhg1QqEEcIIdyTdQx3G2Kz6jpAQlCOPH8jifTqAinMuPTY-LJzS2wltFyqiw0KMwVX9ZRxKTyEq20hv1O0b5OpKOGlK7qxeQq2waylFDQ6oA7gfuh4lEPWaBj90IP/s1600/RADIO+EUSKADI.jpg


"Mumford... No se sabe muy bien lo que es... ¿Un historiador, un sociólogo, un filósofo, un urbanista...? Es todo eso y algo completamente distinto. Es un personaje fascinante". El otro día estuve hablando con la periodista Teresa Yusta sobre Lewis Mumford. Aquí está el audio de la entrevista emitida en Radio Euskadi el pasado 3 de noviembre.  


martes, 25 de junio de 2013

NOVEDADES. Entrevista en torno al libro "Conversación con Albert Cossery"

http://i.img.co/show/82/00/60082_290.png


"Además de ser un notabilísimo escritor, Cossery era una especie de maestro de vida. Su objetivo era que el lector, al concluir uno de sus libros, decidiera no ir a trabajar al día siguiente". El otro día estuve hablando con la periodista Teresa Yusta sobre Albert Cossery. Aquí está el audio de la entrevista emitida en Radio Euskadi el pasado 22 de junio, fecha del 5º aniversario de la muerte del escritor.


sábado, 15 de septiembre de 2012

VOCES. Albert Cossery, la última entrevista.




IL: Buenos días y gracias por habernos recibido para este gran encuentro humano y literario, cultural… Yo le conozco a través de sus libros y de Une vie dans la journée d’Albert Cossery, el documental realizado por Sophie Leys (al lado de Albert Cossery durante la entrevista). ¿Cómo y cuándo nació el Albert Cossery escritor?

AC: El escritor nació muy joven. A los 10 años ya leía, ya escribía en francés. A los 18, escribí mi primer libro, Los hombres olvidados de Dios.

IL: Para cierta tradición de escritores franceses, escribir es una manera de ser, de vivir, una forma de existencia. Y Albert Cossery, ¿se inscribe usted en esta tradición?

AC: Sí, desde luego. He leído mucho: Stendhal, Balzac… ¡a todos los grandes escritores franceses! Pero también a Dostoievsky y a muchos otros.

IL: Me gustaría citar también a Stéphane Mallarmé, que decía: “para mí, la poesía ocupa el lugar del Amor”; era su forma de encontrar la “razón de ser”. Me gustaría preguntarle: ¿Albert Cossery y la poesía?

AC: ¡Muy poco, a decir verdad! Cuando era joven, escribí una colección de poemas, como muchos jóvenes que buscan en sus comienzos, que están probando…

IL: Albert Cossery: “un libro puede cambiar una vida”. En el siglo XXI, en este mundo implacable de la globalización, de la velocidad, de una sociedad a menudo incapaz de escuchar al otro, ¿piensa usted que un libro todavía puede cambiar una vida?

AC: Por supuesto. Los libros han cambiado mi propia vida…

IL: En sus textos, se le percibe como un hombre de gran intuición. ¿Posee usted el don de percibir, de alguna manera, los acontecimientos por adelantado, tanto a nivel social como a nivel político?

AC (tras una leve sonrisa y una breve pausa): Es pura casualidad…