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viernes, 31 de octubre de 2014

FICCIONES. Diez Microminirrelatos de Miedo Diez.






1. Aquello repta allí sobre las rocas.

2. Aún aletargado, creyó que se trataba del crepitar desfalleciente de las últimas ascuas, pero pronto se dio cuenta de que algo le estaba royendo el hueso y sorbiéndole con delectación golosa el tuétano de la tibia.

3. Espejito, espejito… ¡Qué dientes tan grandes tienes!

4. Esa mirada. En ocasiones mi hermano me observa como si regresara del otro lado.

5. ¿Por qué todos esos pingüinos se han congregado alrededor del explorador herido?

6. Contemplaban estremecidos el rostro congestionado, las convulsiones de la tráquea, la angustia de la apnea. Después, al final, un estruendo gástrico: la niña disfrazada de Catwoman había expulsado una bola de pelo.

7. Una danza de sombras bajo la rendija de la puerta, el redoble de pasos apresurados y hostiles. El ladrido de los perros.

8. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve ¡y diez! No entiendo por qué mis pequeños amiguitos han dejado de ocultarse cuando jugamos al escondite.

9. A través de una sutilísima cánula, aquel artefacto inoculaba en el corazón de los ajusticiados un racimo de más de mil huevos de araña. Por lo general, reclusas pardas.

10. Quiroga: “Su luna de miel fue un largo escalofrío”. 




viernes, 27 de noviembre de 2009

EL OJO ROJO. "¡Mamá, tengo miedo!" (Algunas Notas sobre 'Paranormal Activity')



Doxa. Hablemos, por una vez, de lo que se habla. He visto Paranormal Activity y tengo miedo. Me encuentro, pues, entre aquellos que consideran que la película de Peli está entre lo mejor que ha dado el cine de terror en los últimos tiempos. Lo cual, por desgracia, tampoco es decir mucho.

Gonzo Horror. En el comienzo fue el porno. Un equipo mínimo o inexistente, el cineasta convertido en etnógrafo de alcobas, la observación participante como estrategia narrativa, nada de montaje, la torpeza técnica como marca de estilo, el artificio de la falta de artificios, la hiperrealidad como simulacro o al revés: el cinéma verité provoca erecciones. En el comienzo –decía- fue John Stagliano. La idea era sencilla. Si los réditos libidinales que el cine porno reporta a sus usuarios se basan, en buena medida, en la identificación con los actores, ¿por qué no evitar todos los filtros y mediaciones que la entorpecen? El ojo del espectador se funde a partir de ahora con la cámara; cuando una actriz chupa una polla, es mi polla la que chupa; cuando eyaculo, mi semen atraviesa la pantalla. El vídeo deja de ser una amenaza para la industria y se convierte en un aliado; todo el mundo puede ser estrella del porno. En el principio fue Stagliano, pero después vinieron El Proyecto de la Bruja de Blair, The Last Broadcast, Zombie Diaries, Cloverfield, [REC], Home Movie y, finalmente, Paranormal Activity. Acaso lo que nos asusta y lo que nos excita activen zonas del cerebro reptiliano que no están muy alejadas entre sí.

Lo siniestro. Cito a Freud: “lo siniestro sería aquella suerte de espantoso que afecta las cosas conocidas y familiares desde tiempo atrás”. Lo siniestro es, pues, el reverso tenebroso de lo cotidiano, aquello que desbarata nuestras expectativas basadas en la costumbre, tan aparentemente sólida, y que nubla las dicotomías categoriales a través de las cuales filtramos la realidad: animado/inanimado, natural/artificial, despierto/dormido, vivo/muerto. Dos ejemplos: un muchacho de cara a la pared en una cabaña perdida en el bosque (El Proyecto de la Bruja de Blair); una joven en pie durante horas frente a una cama de matrimonio (Paranormal Activity). ¿Qué tiene esto de pavoroso?

Il est dangereux de se pencher à l’intérieur. Escéptico, racionalista, descreído... mi infancia estuvo, sin embargo, poblada de sombras acechantes, de luces que se encendían y apagaban sin que nadie tocase los interruptores y de ruidos de origen incierto. Creo que ya no creo en fantasmas, pero albergo, con todo, la certeza de que afuera hay monstruos. Y dentro también. Traduciendo: es peligroso asomarse al interior.
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Stagliano, el maestro

jueves, 29 de octubre de 2009

EL OJO ROJO. Cine para la Noche de los Muertos




Quince sugerencias cinematográficas (todas producciones recientes) para la Noche de los Muertos. Con estrellitas valorativas, como en las revistas.

1. Unholy Women - Keita Amemiya & Takuji Suzuki (2006) ***
2. Lesbian Vampire Killers - Phil Claydon (2009) ***
3. No-Do - Elio Quiroga (2009) ***
4. Drag me to Hell - Sam Raimi (2009) ***
5. Déjame entrar - Tomas Alfredson (2009) ****
6. The Children - Tom Shankland (2008) ***
7. 13B - Vikram K. Kumar (2009) ***
8. End of the Line - Maurice Devereaux (2006) ***
9. Mum & Dad - Steven Sheil (2009) **
10. Zombieland - Ruben Fleischer (2009) ***
11. The Last House on the Left – Dennis Iliadis (2009) ****
12. The Skeptic - Tennyson Bardwell (2009) ****
13. Dead Snow - Tommy Wirkola (2009) ***
14. Peurs du Noir – VV. AA. (2007) ****
15. The Uninvited - Charles Guard (2009) ***

miércoles, 30 de julio de 2008

VOCES. Una Invitación a la Bizarro Fiction


A partir de la segunda mitad de 2005, en ciertos ambientes editoriales y de la crítica especializada –sobre todo estadounidense- empieza a hablarse de un nuevo acontecimiento literario: algo que entonces se bautiza con los términos de Bizarro Fiction. Poco antes, uno de los cultivadores del nuevo género, Kevin Dole II, había publicado una especie de manifiesto que negaba serlo bajo el título de What The Fuck is This All About? El término bizarro no aparecía por ninguna parte en el texto, pero provocó un vivo debate entre los escritores directa o indirectamente aludidos, que al fin concluyeron por acogerse a la etiqueta.

Antes de Bizarro Fiction se habían empleado denominaciones como la de irreal o new absurdism con el fin de referirse a la literatura que estaba produciéndose en el entorno de las editoriales Eraserhead Press, Raw Dog Screaming y Afterbirth Books. El origen del movimiento se remonta, de hecho, a la fundación de la pequeña editorial underground Eraserhead allá por el año 1999. ¿De qué coño iba todo aquello?, como se preguntaba Dole. ¿Qué tenían de particular los textos publicados por esas editoriales?

En primer lugar, se trataba de trabajos escritos por autores jóvenes y prácticamente desconocidos en el circuito de lo que los yankis llaman literatura mainstream. Muchos de ellos –si no la mayoría- ni siquiera superaban la treintena. Pero además de su juventud, dichos escritores compartían algo de mayor enjundia literaria: un exacerbado gusto por lo extraño y chocante (weird), por la creación de realidades dominadas por una lógica torcida y absurda. Como en algún momento señaló Rose O’Keefe, editora de Eraserhead: “Básicamente, si una audiencia disfruta de un libro o de una película sobre todo a causa de su rareza, entonces es Bizarro. Puede que la rareza no sea la única cualidad atrayente, pero sí la principal”.




La de weird es la categoría nuclear de la estética bizarra. Si la literatura de terror cultiva las pasiones relacionadas con lo que provoca miedo y la pornografía las asociadas a los humores del bajo vientre, los autores bizarros cultivan fundamentalmente la rareza, lo extraño (weird). Para Carlton Mellick III, una de las grandes figuras del movimiento, lo extraño forma parte de nuestro carácter tanto como el temor, el deseo o la alegría. “Es un estado emocional –afirma- que se encuentra en algún lugar entre la curiosidad y el terror. […] A menudo, cuando nos enfrentamos con la extrañeza (weirdness), no sabemos si reír o gritar”. Por esa razón, lo extraño genera incomodidad en el lector o en el espectador y de ahí deriva precisamente su potencial artístico.

La Bizarro Fiction no es exactamente terror ni fantástico. Tampoco cabría reconocerla como un subgénero de la ciencia-ficción o de la serie negra. No se confunde con los géneros populares tradicionales, pero tampoco los rehuye. Bebe de los clásicos de la Pulp Fiction y de la serie B o Z y, al mismo tiempo, acoge todas las aportaciones que puedan llegarle de la literatura culta o de las viejas vanguardias y, sobre todo, de Dadá, del Surrealismo o del Beat. No es extraño así que un referente literario compartido por todos los autores bizarros sea el William S. Burroughs de El almuerzo desnudo y la Trilogía Nova.

Tom Bradley, sin duda el decano del grupo, afirma que “el verdadero milagro y la revelación transformativa del Bizarro se encuentra en el maridaje alquímico entre la literatura basura y la seria, en la transmutación de ferralla en oro literario”.

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Algunos Bizarros:
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